jueves, 27 de octubre de 2022

 

LA ETICA Y EL  SENTIDO DE LA VIDA

Eduardo Marapacuto

           “Nosotros vivimos y no sabemos para qué sirve nuestra vida. Morimos y no sabemos a dónde nos conduce nuestra muerte”. (Ernest Bloch, El espíritu de la utopía). De verdad, a veces pareciera que ni la vida ni la muerte tienen sentido, si ambas dimensiones las vemos desde el vacío de la nada. Aclaramos que no escribimos estas palabras desde la nostalgia ni tampoco desde los altares tormentosos de los pensamientos, esos que nos elevan la existencia hasta el infinito resplandeciente  o nos conducen hacia los laberintos intrincados de la existencia oscura y sin sentido.

          Y de verdad, cuántas personas andarán por allí caminando de prisa o tal vez lentamente, pensando en que están vivas cuando en realidad están muertas en el alma. También por allí, en los rincones del palpitar, encontrarás personas que tal vez piensan que están muertas cuando en realidad están más vivas que nunca, palpitando en la verdad del ser.

          La esperanza de vida tiene que mirar más allá de las rendijas de la muerte, porque no tiene sentido vivir una vida intensa, pero  fuera del radar de la ética y perfumada con el estiércol de la perversidad, de la zancadilla, del rencor, de la inmundicia, de la viveza y la falta de solidaridad. Pero como dirían los poetas, no todo está perdido, porque en este mundo de hoy, en esta sociedad de hoy, todavía hay personas, hay amigas y amigos, con el sentido de la amistad y la disposición de la solidaridad real; familiares, compañeros de trabajo con grandes ideales por los cuales vale la pena luchar para vivir o para morir con la fe sublime hasta donde nos alcance la fuerza y el aliento.  

          Ahora bien, mueren los grandes hombres y mujeres y por allí quedan sus legados que sirven para darle historia, vida y respirar a los pueblos, a las naciones libres y soberanas, y ese es el sentido de la existencia. Y Nosotros –los venezolanos- somos hijos de esos legados que nos dieron la libertad  en el Siglo XIX y nos despertaron la consciencia  a fines del Siglo XX.

         Hoy, en esta segunda zancada del Siglo XXI  andamos con ganas de vivir la patria, conscientes del reto que nos reclama la historia que no es otro que defender nuestra dignidad como pueblo.  ¿De qué vale vivir en este suelo sagrado si no estamos dispuestos a defenderlo para bien?

         Hay que darle un vuelco a todo y establecer  una estrategia ética de la vida. De verdad, hay que desamarrar los nudos que nos atan para tener bien claro el sentido de la vida ética, la amistad, la solidaridad, de la familiaridad y  de  la  convivencia con todas las personas que están allí, donde quiera que nosotros estemos o vayamos. A veces resulta que nos cuesta o no tenemos bien claro el sentido de la ética, de la solidaridad,  de la amistad y mis amigos y amigas son, en los términos de la exageración, cada 100 años cuando los vemos.

          Hay casos  en que no consolidamos amistad ni con la familia, ni mucho menos con particulares. La amistad y el contacto tienen que ser de todos los días. Normalmente nos movemos en ese mundo de la vileza, de la celada, del resentimiento, de la inmundicia, de la ligereza y la falta de solidaridad. Esto último es la muerte, porque quien así  actúa no vive sino que cree que vive. Todo lo criticamos, todo lo cuestionamos y casi nunca aprobamos nada; eso no es nada ético. Inclusive, hasta en  nuestras familias tiramos lazos enredados para que todos anden amarrados a nuestros designios.

         *Politólogo, MSc. en Ciencias Políticas.

         eduardojm51@gmail.com

 

 

 

viernes, 8 de enero de 2016

Állup se retuerse

Por Roberto Malaver

Viernes, 08/01/2016 03:31 AM

¡La pusimos de aquí hasta más allá de más nunca! Coño, ni siquiera esperamos unas cuatro o cinco sesiones de la Asamblea Nacional, no, en la primera violamos el reglamento, y en la segunda no le paramos al Tribunal Supremo de Justicia porque nosotros somos arrechos, y nos importa un carajo lo que digan los reglamentos y los tribunales, porque para eso fuimos elegidos. Pero por ahora la vaina no es así Espoleta Allup, tenemos que por lo menos demostrar que defendemos al pueblo, que somos decentes y honestos y serios, aunque esa vaina no la va a creer nadie en este país, pero tenemos que hacer el intento.

Además, con ese gesto tuyo de capataz mandando a sacar las imágenes de Chávez y de Bolívar de la Asamblea, "porque esto no es un cementerio", carajo, Espoleta Allup, un poco de diplomacia no te vendría mal, son cinco millones y pico de chavistas que te van a coger una arrechera de padre y señor mío sin ninguna necesidad, compañero. No te olvides que muchos de nuestros votos son prestados, y como dice la canción, tú la tienes que pagar María Luisa, eso no se la hace a nadie.

También es verdad que uno tiene más de quince años que no sabía lo que era juramentarse en ninguna parte, y a lo mejor por eso Espoleta Allup se autojuramentó con el método de Carmona Estanga, y allí no hubo constitución por ningún lado, porque a lo mejor el mensaje era que no hacía falta, porque ya vamos a empezar a violarla de una vez, y zas, arrancamos con el reglamento. Y después vino ese discurso que tiene arrecho a más de uno porque ya Espoleta Allup le puso un plazo fijo a Maduro, seis meses, dijo, así que ya los chavistas están contando los días para después, cuando lleguen los seis meses, salir a cantarle las mañanitas a Espoleta. Esas vainas se piensan pero no se dicen ante el mundo, porque allí estaban nuestros medios nacionales e internacionales, que son del carajo, son de una amabilidad y un servilismo que no hay manera de pagar esa vaina.

Y los chavistas tuvieron razón en marcharse, porque cuando Matemático Borges estaba hablando, sus mismos compañeros le gritaban: "Estás violando el reglamento, Julio", y él como que esa vaina era con otro, y ya más de uno se estaba durmiendo con el discurso, a pesar de que detrás de él se había armado un peo de los chavistas con Espoleta Allup porque tampoco escuchaba un carajo. Y para más sobrebarriga, el expresidente Andrés Pastrana con las manos en la cabeza pidiendo silencio en la noche. Es decir, que comenzamos diciéndole al mundo que somos unos grandes carajos, que nos importa muy poco eso que llaman reglamento y Tribunal Supremo porque el estado somos nosotros, como dicen que dijo un rey francés.

El papá de Margot está arrecho porque Matemático Borges no quedó Presidente de la Asamblea: "Ese adeco de Ramos Allup nos va a traicionar", dijo. Y cuando vio que Borges estaba hablando y escuchó que le decían: "Estás violando el reglamento, Julio", el hombre se puso de pie y gritó: "Ramos Allup te puso a violar el reglamento Julio, para joderte", y se fue al cuarto y le metió un coñazo tan duro a la puerta que un vecino gritó: "Se están matando en la Asamblea".

Aquí manda papá Montero.- Me canta Margot

Twitter: @robertomalaver

Email: robertomalaver@gmail.com